María Gil denuncia en La Roda el bloqueo de las Cortes de CLM para impedir una declaración institucional contra la amnistía a los independentistas.

  • “Los socialistas se delatan ellos solos, no quieren que se hable en las Cortes con libertad para evitar su voto contrario a lo que dicen en los Medios de Comunicación”.

     La diputada regional del PP-CLM, María Gil, ha criticado el respaldo expreso de los cinco secretarios provinciales del PSOE-CLM a los pactos que se está fraguando para amnistiar a los secesionistas catalanes condenados por el referéndum ilegal de 2017 a cambio de dar el poder a Pedro Sánchez, que delata igualmente a García-Page, pese a sus intentos por aparentar lo contrario.

     Así lo ha manifestado María Gil, en rueda de prensa en la sede del PP de La Roda, junto a la concejala del Grupo Popular rodense, Isabel Palencia.

     “De nada sirve que Page haga manifestaciones críticas acerca de la deriva de Sánchez en cuestiones como la amnistía, cuando sus cinco secretarios provinciales están de acuerdo “ ha recordado María Gil, quien lamenta que el PSOE-CLM intente por todos los medios evitar el debate en las Cortes regionales, a través de una modificación del reglamento que impide poder opinar o votar sobre asuntos nacionales que afectan a todos los castellano-manchegos.

     “El motivo es más que evidente, los socialistas no quieren que se hable en las Cortes con libertad para evitar su voto contrario a lo que dicen en los medios de Comunicación. Este mismo jueves, el PSOE de Page ha bloqueado una declaración institucional en las Cortes de CLM contra la amnistía, con lo que así evitan pronunciarse sobre su posición más que evidente a favor de la misma”.

     “Desde el PP-CLM entendemos que las Cortes regionales deberían poder recurrir ante el Tribunal Constitucional cualquier Ley de Amnistía o de referéndum de independencia de Cataluña, en tanto nos afecta a los castellano-manchegos, porque condonar la deuda a los independentistas supone que esa deuda la asumimos el resto de españoles”, ha concluido María Gil.