El Grupo Popular en La Roda denuncia el segundo hundimiento del colector de la Cañada Baja y exige medidas al Equipo de Gobierno.

• La infraestructura, adjudicada por 216.000 euros y financiada en parte por la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, vuelve a presentar graves deficiencias apenas dos años después de su ejecución.

• Los populares reclaman la ejecución inmediata de la garantía de obra y advierten del riesgo para la seguridad de los vecinos.

     El Grupo Popular en el Ayuntamiento de La Roda a través de su portavoz, Eduardo Sánchez, ha denunciado públicamente el nuevo hundimiento registrado en el colector de la Cañada Baja, una infraestructura cuya construcción fue anunciada hace apenas dos años como solución definitiva a los problemas de inundaciones que sufren los vecinos cuando se producen lluvias torrenciales.

     La obra, con un importe total de 216.000 euros, financiada en gran parte por la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha y con una aportación municipal del 25 por ciento, es decir, alrededor de 54.000 euros, fue presentada por el Equipo de Gobierno dando por concluidos incluso los “últimos arreglos”, pocos meses después.

     Sin embargo, las recientes imágenes del hundimiento demuestran que la realidad dista mucho del “bombo y platillo” socialista. “El terreno vuelve a ceder, la zanja se hunde y el peligro reaparece en una infraestructura que debería estar en perfecto estado”, ha señalado Eduardo Sánchez.

     El portavoz del PP en La Roda considera que, “un segundo hundimiento de estas características en una obra recién entregada no puede atribuirse a un accidente meteorológico, sino que apunta a un fallo de ejecución flagrante o a una falta de supervisión”.

     Además, ha recordado que el equipo de Gobierno es el máximo responsable de la vigilancia y correcta ejecución de las obras municipales y que ha fallado en su competencia más básica: garantizar que el dinero de todos los rodenses se invierta en actuaciones duraderas y seguras.

     Ante esta situación, el Grupo Popular exige al alcalde y concejal de urbanismo que adopten medidas inmediatas y urgentes, así como la ejecución de la garantía de la obra, ya que “ni un solo euro más del presupuesto municipal debe destinarse a arreglar lo que ya debería estar perfectamente ejecutado”. Y por último, garantías de seguridad, “ya que el estado actual de la zona supone un riesgo evidente para los vecinos”.